Elías Castelnuovo (1893 –1982) Nace en Montevideo. Comenzó a escribir a los doce años, a la vez que trabajo desde los diez. Fue zapatero, albañil en el sur de Brasil, fue maestro de escuela, plomero, fue ayudante de cirugía de hospital, era un “cuasi” médico. Obrero gráfico, que ponía en funcionamiento las maquinas linotipos de los antiguos sótanos, en largas jornadas saturadas de nubes de plomo. Estos oficios, le mostraron de cerca la vida de los trabajadores y marcaron su literatura. Luego fue periodista, ensayista, narrador, y dramaturgo del Teatro Nacional, que en los años veinte integró el Grupo de Boedo, que estaba compuesto por verdaderos cronistas de la época. Como miembro fundador del Grupo de Boedo, denunció la injusticia social. Luchó en sindicatos. En un principio a Elías le rechazaban los cuentos por ser “demasiado crudos”.
Fue considerado por Roberto Arlt, como el primer cuentista argentino. Manuel Gálvez decía que Castelnuovo era un artista superior a Máximo Gorky. Jorge Abelardo Ramos lo llamaba “el Gorky de America”.
Elías Castelnuovo es uno de los forjadores de conceptos artísticos y sociales fundamentales de la cultura nacional. Es uno grandes exponentes de la cultura popular de nuestro país como es el caso de Enrique Santos Discépolo, José Hernández, Homero Manzi, Aníbal Troilo o Roberto Arlt. Junto a estos artistas populares, es uno de los que integran la corriente del pensamiento nacional. Compartió el denominador común de tener compromiso por el pueblo argentino y latinoamericano del Siglo XX. La obra de Castelnuovo bastaría para reconocer que es uno de nuestros más lúcidos pensadores, y que sus ideas no han quedado estáticas.
Éste trabajo es el retrato de un intelectual que entre sus múltiples facetas se destacó la de comunicador popular. Es un recorrido sobre sus ideas principales respecto al arte y la cultura nacional y sobre como su pasaje por las distintas editoriales, periódicos, revistas y diarios, durante la Década Infame donde escribía en los periódicos pertencientes de manera directa o indirecta al Partido Comunista, hasta el punto de inflexión en la historia nacional del 17 de octubre de 1945, hasta 1955. También damos cuenta brevemente de como ha sido su experiencia gremial anarquista, comunista, hasta después la creación de la Secretaria de Trabajo y como se transformaban las condiciones postergadas de los trabajadores.
Es un recuerdo de este argentino, en este año que se cumplen 44 años de su fallecimiento.
Palabras Clave: Elías Castelnuovo. Grupo Boedo. Roberto Arlt. Claridad. Bandera Roja. Partido Comunista. Mundo Peronista. Peronismo. Cultura popular. Pensamiento nacional. Trabajadores argentinos.
Introducción:
Elías Castelnuovo, nacido en Montevideo, en 1893. Fue primero zapatero. Fue albañil en el sur de Brasil, y ayudante de cirugía de hospital. Fue obrero gráfico, que ponía en funcionamiento las maquinas linotipos de los antiguos sótanos. Estos oficios que le mostraron de cerca la vida de los trabajadores y marcaron su literatura. Luego fue ensayista, narrador, y dramaturgo, que en los años veinte integró el Grupo de Boedo.
Todos sus antepasados fueron italianos longevos. Pastores, agricultores, barqueros, marineros procedentes del Piamonte y Lombardía. Por su rama paterna, eran residentes en la zona de Lago di Como. Su padre, Carlos Castelnuovo, dominaba gran cantidad de oficios, infinidad de idiomas, tocaba el acordeón y cantaba. Llego a Montevideo en barco a vela como grumete, donde conoció a su madre, Carolina Serra. Crearon una situación económica desahogada, tuvieron varios hijos y a partir de que se funde el Banco Nacional de la República Oriental de Uruguay en 1890, vivieron penurias económicas, con el remate de su casa y su taberna ubicada en Yaro y San Salvador, lugar de nacimiento de Elías. Desde ahí, vivieron en un barrio de albañiles, ubicado entre Punta Carretas y Reus.
A sus catorce años ya tenía recorrido el Uruguay de punta a punta. Trabajando de día y estudiando de noche, cursando en un instituto preparatorio, y luego siguiendo la carrera de magisterio, en una época en la que ser maestro configuraba una dignidad que se ejercía a modo de misioneros laicos. Y a continuación, estudio enla Escuela Experimental de Arte Dramático de Montevideo. Allí tuvo profesores artistas de la trágica italiana. Luego curso en el Circulo de Bellas Artes, dirigido por el escultor del monumento “La Carreta” Leoncio Bellini, allí conoció al entorno del poeta Florencio Sánchez. En esa etapa Elías estudio las manifestaciones del arte: las letras, arte escénico, pintura, dibujo, música, arquitectura.
Allí en Montevideo, Castelnuovo, frecuento interinamente el Centro Internacional de Estudios Sociales, que era la catedral de anarquismo, una institución de tipo sindical, de teatro independiente, universidad popular, y de manifestación de protesta, asilo de deportados y exiliados. Allí circulaban las corrientes y movimientos de vanguardia que estaban en su apogeo, que heredaron saberes del Grupo Torre de los Panoramas, de Herrera y Reissig, y del Consistorio del Gay Saber, de Horacio Quiroga. En el Centro Internacional confluían poetas y dramaturgos rebeldes, a la vez contenían con acciones a los intereses del proletariado, como el apoyo a huelgas, manifestación de desagravios, etc.
En 1910, para el Centenario, se afincó en Buenos Aires. Decía Elías, que se quedó por estas playas “porque los vientos soplaban más fuertes, había más gente, más trabajo, más bibliotecas, más libros, y había una clase trabajadora más pujante, y mejor organizada”. Tenía diecinueve años.1
________
1.Castelnuovo, Elías. (1974) Memorias. Ediciones Culturales Argentinas. Ministerio de Cultura y Educación. P.8-74
En 1919 fue director y redactor en el diario ácrata La Protesta, órgano del sindicalismo anarquista, en el momento de la Semana Trágica y en 1920 editó la revista Prometeo. Publicó una oda en homenaje Rosa Luxemburgo, que fue traducida al ruso, y fue incluida en los textos de enseñanza primaria de la URSS.2
Su primer premio literario lo gana en 1922 con un cuento publicado en el diario La Montaña, aquí Elías era el redactor del Boletín Oficial de la Unión Sindical Argentina.
Existe una sola clase de hombres:
Su valoración del mundo del trabajo al que le fue fiel toda la vida, se lo caracteriza a su amigo el escritor Lubrano Zas: “Yo trabajé siempre. Desde que tenía diez años. Cambié de oficio o de profesión con frecuencia, entre tanto nunca dejé de trabajar. El trabajo sistematizado lo ordena a cualquiera, el trabajo es el mejor método pedagógico. El trabajo ordena los músculos y la mente. Escribo o estudio por la tarde. Por la mañana hago de todo menos escribir. En mi casa no entra el electricista ni carpintero ni pintor ni cerrajero ni albañil ni plomero ni ilustrador de muebles debido a que todos ellos los reemplazo yo. Ahora, mi amigo, un músico de la Sinfónica Nacional me ha enseñado el arte de la cocina, que era lo que me faltaba para completar la lista de mi capacitación técnica.”3
Todo arte nace del pueblo y de su ámbito geográfico:
Señalaba Elías Castelnuovo: “Hasta fines del siglo XIX se entendía por cultura, el arte, la ciencia y la filosofía, es decir, reinaba en este sentido un concepto puramente teórico del proceso cultural. No se vinculaba la cultura con las demás actividades del hombre. De la pirámide del conocimiento se tomaba únicamente el vértice, en tanto que el resto, la base, era excluido como si nada tuviese que ver con el cuerpo de esa figura geométrica. Antes la cultura nacía de la cultura, nacía de la teoría no de la realidad”
“Hay una gradación en los diferentes estancos de la cultura que va desde el enfermero al médico, del artesano al artista, del pintor de paredes al pintor de lienzos. Desde la base de la pirámide del conocimiento a la cúspide. Todos están dentro de los cuadros de la cultura pues se trata de un proceso que abarca todas las actividades del ser humano.” Afirmaba Castelnuovo: “lo que se entiende por cultura nacional o cultura popular, ambas manifestaciones son en el fondo idénticas pues nada hay que represente más auténticamente a una nación que el pueblo.”
____________
2. Elias Castelnuovo. (1974) Escribiendo y peleando. Revista Crisis.Abril 1974
3. Zas, Lubrano. (1968) Palabras con Elias Castelnuovo. Carlos Pérez Editor. P.16
En uno de sus cuentos, “Agua!” Castelnuovo retrata las pésimas condiciones de trabajo de un grupo de obreros, siendo un manifiesto contra la patronal y de reflexión puertas adentro de conciencia del movimiento obrero. A finales de 1924 la revista Los Pensadores, que se editaba en Buenos Aires a instancias de Editorial Claridad, le publicó este cuento. Sus lectores, en su mayoría trabajadores, eran su centro de preocupación. En ¡Agua!, el gran narrador describe una escena laboral cercana a la esclavitud: estos son obreros que descargan un barco de carbón prácticamente extenuados y en condiciones de insalubridad. Aunque a priori Castelnuovo parece escribir un manifiesto en reclamo a la patronal, conforme se llega al cierre, su crítica se desplaza para abrir un debate de reflexión hacia adentro de los problemas de los obreros trabajadores.
“Por fin lo popular en la literatura o en el arte es lo esencial. Un arte o una literatura sin pueblo sería como un vertebrado sin espina dorsal. Porque todo arte y toda literatura procede del pueblo”.
“El compositor ruso Modesto Mussorsky, decía que a la música la hace el pueblo, nosotros los músicos no hacemos más que copiarla”
Castelnuovo señalaba que Hernández Arregui afirmaba que, todo arte nace del pueblo y de su ámbito geográfico y no de las academias y de su ámbito de sepultura.
La principal universidad ciertamente es la universidad de la vida. No solamente el arte. Toda cultura la crea el pueblo y los hombres cultos después la exprimen como si fuera un limón hasta dejarla completamente seca.”4
Castelnuovo en Boedo:
En 1923 se conforma el grupo de Boedo, del que fue su principal animador. En este tiempo Castelnuovo estaba afiliado al Partido Comunista. Los escritores se reunían en una casona de la calle Boedo al 800 donde funcionaban una imprenta y tres editoriales: Claridad, Victoria y Las Grandes Obras. Era un conventillo administrado por los imprenteros Lorenzo Rañó y Antonio Zamora. Su interés central era la política, y la literatura era una excusa.
Asimismo los escritores, poetas y ensayistas del llamado Grupo de Boedo, realizaron una revisión crítica de la historiografía oficial, como posteriormente lo hicieron el grupo de FORJA (Fuerza de Orientación Radical de la Joven Argentina), “los Martinfierristas” y una serie de ensayistas del Nacionalismo Católico. 5
En 1923 publicó su obra Tinieblas , laureada por el Municipio de Buenos Aires. En 1928 contribuyó a la creación del primer teatro independiente T.E.A, que estrenó una obra suya llamada En Nombre de Cristo.
Castelnuovo lo narraba así: “El grupo se formó a raíz de un concurso de cuentos y poesía que organizó el diario La Montaña, que en ese tiempo era un diario de izquierda. La página literaria era dirigida por Juan Calou, un buen poeta que murió de tuberculosis, muy joven. Álvaro Yunque tuvo una mención especial en poesía. En cuanto a Manuel Rojas, el chileno que al principio llega a integrar el grupo logró el segundo premio. Lo siguieron por orden Leónidas Barletta y Roberto Mariani. Yo obtuve el primer premio”.
“No nos conocíamos. Yo trabajaba en una imprenta que se llamaba La Editorial. En una linotipo trabajaba Manuel Rojas y en la otra yo, imprimiendo diarios. Barletta trabajaba en el puerto. El padre de César Tiempo era repartidor de soda y él lo ayudaba. José Portogalo y Abraham Vigo eran pintores de brocha gorda. Abel Rodríguez era albañil, Agustín Reganelli vendían ajos y cebollas en la calle.” 6
_________
4. Castelnuovo, Elias. (1974) Que es la cultura. Barrilete. – Revista Literaria- n° 1. Año 1974. P.23
5. Di Vincenzo, Facundo. (2021) El Caudillismo en el Rio de la Plata. Un acercamiento a su relación con la política y el academicismo(liberal) en el campo de la Historiografía argentina y uruguaya. Nomeolvides.org.Junio 2021
6. Giardinelli, Oscar. (1975) “Elías Castelnuovo: La espada, la pluma y la palabra.” Revista Siete Días Ilustrados / septiembre 1975
“Después trabajaba en una carpintería. Nicolás Olivari era repartidor en un almacén. Gustavo Riccio, el mejor poeta de Boedo y que trabajaba, que murió joven, trabajaba en la joyería del padre. Roberto Arlt era peón en una gomería. Esto demuestra que veníamos de la clase trabajadora. Éramos todos trabajadores salvo casos aislados como el de Álvaro Yunque que venía de una familia de clase media y “trabajaba” de estudiante”.
Elias Castelnuovo narra así: “No sé cómo pueden afirmar algunos que el grupo era de clase media. Veníamos de abajo y no solo empezamos levantando la bandera de la revolución rusa sino también la de los sindicatos de donde veníamos la mayoría. Nosotros fundamos el primer teatro independiente como Teatro Proletario, y hacíamos funciones en los sindicatos, en la calle y en los conventillos. (…)
Pero la forma en que surge la idea de hacer de constituir un grupo se produjo cuando yo había pasado a trabajar en otra imprenta siempre de linotipista en la calle Corrientes y allí fue donde conocí a Antonio Zamora, quien publicaba unos folletos mensuales que se vendían a 10 centavos cada uno. Eran reediciones de obras famosas”
“Zamora ya tenía sus planes, quería hacer una editorial. Entre tanto yo me veía con Barletta y con Florencio Taquino, los que a su vez estaban relacionados con un tal Moner. Éste editaba otras colecciones de grandes obras. Era una edición de esas que se tiraban entonces reproduciendo obras famosas. El caso fue que Nicolás Olivari me escribió una carta con motivo de la aparición en esas grandes obras de un cuento largo mío que se titulaba Notas de un literato naturalista, y en donde me sugería la idea de formar un grupo. En respuesta le pedí que considerara que Taquino se agregara, ya que acababa de leer un libro de cuentos que le pertenecía y que se titulaba Desgraciados o algo así, y me había impresionado mucho. Un día vinieron a visitarme los dos, se agregó Barletta y allí empezó todo.” apuntaba Castelnuovo. (Giardinelli:1975)
Sobre esa época, Hernández Arregui, Jorge Abelardo Ramos y Norberto Galasso habían observado el escenario donde Elías Castelnuovo era actor central de las luchas obreras, y se consagraba en la narrativa, tiempo donde el golpe de estado militar contra el gobierno radical yrigoyenista del 6 de septiembre de 1930, apoyado por un arco de fuerzas políticas conservadoras radicales antipersonalistas y socialistas independientes derivó en la implantación de un gobierno cívico militar de proyecto corporativo fascista encabezado por Félix Uriburu.
Dice el filósofo e intelectual de la liberación nacional Hernández Arregui en Imperialismo y Cultura (lanzado a fines de 1957): “Cuando terminó la Primera Guerra Mundial, Europa asistía a una renovación de las tendencias artísticas. En la literatura estas corrientes significaron una decidida ruptura con el pasado. Tal revolución (surrealismo, neosimbolismo, dadaísmo) es la respuesta de la inteligencia europea frente al fracaso del Tratado de Versalles, que enterró las esperanzas en un mundo mejor. A este hecho se ligó el triunfo de la Revolución Rusa.”7
Hernández Arregui remarcó que estas tendencias se entroncaron en la Argentina con el clima espiritual, ya preparado por el modernismo en el plano estético y con la efervescencia política que pronto adoptó un definido tinte ideológico, dando comienzo a dos tendencias en los grupos literarios con estéticas propias y su identidad en el orden social. La polémica de Florida y Boedo –nombres que definían una literatura para la “élite” y una literatura de contenido social. Se daba como reflejo literario de los antagonismos sociales que dividian a la gran ciudad.
El grupo Boedo lo expresó con un explícito manifiesto: “Vamos por caminos completamente distintos en lo que concierne a la orientación literaria; pensamos y sentimos de una manera distinta. Repitamos ahora que ellos carecen de verdaderos ideales. Fuera del presunto ideal de la literatura no tienen otro ideal…”
Hernandez Arregui apuntaba que esa oposición ya venía contenida del modernismo del período anterior. Florida reproducía el aristocratismo poético, idealizaba mundos ajenos y distantes, de la línea de Groussac o Güiraldes, que usaron al modernismo como reacción distinguida contra al plebeyismo democrático yrigoyenista. En cambio, Boedo, trajo a los poetas como Almafuerte y Carriego a un plano de mayor conciencia social de los problemas.
Arregui recuerda que Castelnuovo afirmaba que las actividades del grupo Boedo se extendieron a los movimientos revolucionarios del continente. Bajo su auspicio se lanzaron a la circulación nombres nuevos: “La ideología de Boedo fue una amalgama de distintas tendencias procedentes todas de la misma fuente: el socialismo. Había anarquistas, socialistas, sindicalistas. Posteriormente llegaron trotskistas, aprístas y comunistas.” “La polémica con los de Florida, en la superficie, era una polémica artística y literaria, pero en el fondo era una polémica de carácter político, ideológico. Muchos de nosotros, trabajadores manuales, nos habíamos formado en los sindicatos. De suerte que les llevábamos una gran ventaja a nuestros contrincantes que procedían todos de la burguesía y se habían formado en los cafés y confiterías del centro. Nosotros sosteníamos que el Arte tenía una función social, revolucionaria. Ellos, en cambio, defendían la aristocracia permanente del arte. Nosotros defendíamos a la clase trabajadora. Ellos defendían a la oligarquía. Los ‘financistas’ de Florida eran dos oligarcas, Güiraldes y Oliverio Girondo. Empleábamos nosotros con mucha frecuencia la expresión “grandes pobres” y “grandes rico”’. “Nosotros defendíamos al proletariado, a la revolución rusa”, comentaba Arregui en Imperialismo y Cultura, sobre las definiciónes de Castelnuovo.
Editorial Claridad
Reanudando el dialogo de Castelnuovo con Mempo Giardinelli en la nota de Revista Siete Días: “Como todos los que recién comenzaban eran muchachos jóvenes, nunca se pensó que lo que estábamos haciendo llegaría a tener trascendencia. Ni siquiera pensamos que como escritores podíamos llegar a brillar. Nosotros actuábamos como actuaba cualquier otro grupo en aquel entonces. Veníamos de los sindicatos y nos movíamos como lo hacían los obreros y los comunistas”
__________________________
7.Hernandez Arregui, J.J. (1973). Imperialismo y Cultura. Plus Ultra. P.79-82
“Estábamos en la misma lucha.” Aludía Elías Castelnuovo. “No teníamos un pensamiento personal de grupo. Eso surgió de una forma natural. Ni siquiera pensamos en llamarlo grupo. Lo considerábamos un movimiento. Y así fue que iniciamos una campaña contra eso que nosotros denominamos el “floripondio literario”.
“Les dábamos a todos esos marmotas. A los de Florida y a los demás. Atacábamos a todo el mundo. Antonio Zamora mientras tanto había transformado la colección Los Pensadores en revista. Se llamó Claridad. Editaba libros” (..) “Él fue la base de todo lo que hicimos. Si no hubiéramos tenido una imprenta como aquella y un editor como él, que nos publicaba todo, no hubiéramos podido salir adelante. Claro que él también se benefició con todo eso. A medida que el grupo hacía ruido y escándalo, progresaba y vendía más y mas” afirmaba el autor de “Tinieblas”.
El crecimiento del Grupo de Boedo:
“Yo tenía conexión con el grupo de pintores que integraban Facio Hebecquer, Agustín Riganelli, y Abraham Vigo. Con ellos también estaba Enrique Santos Discépolo. Eran anarquistas como nosotros, pero aquí después de la revolución de 1917, el anarquismo se dividió en dos sectores. Unos apoyaron la revolución bolchevique y otros un grupo minúsculo se manifestaron en contra de la dictadura del proletariado. Nosotros estábamos muy entusiasmados con todo lo que se hacía en Rusia, en aquel tiempo. Y empezamos a descubrir a Lenin y a Trotsky, a los cuales no conocíamos mayormente o que ni siquiera conocíamos. También se agregó otra gente. En el grupo estuvieron entre otros Chas de Cruz y algunos que fueron amigos, como el caso de Horacio Quiroga. Los hermanos González Tuñón que siempre andaban juntos primero estuvieron con nosotros, después por cuestiones personales se fueron para el otro lado. Eran muy individualistas, bastante susceptibles”, recordaba el escritor de” El Arte y las Masas”.
El creador de Los Lanzallamas se une al Grupo Boedo: “Nosotros somos sólo secundariamente escritores”:
Castelnuovo aportaba que: “a Roberto lo trajo Nicolás Olivari. Luego cayó a visitarme en la buhardilla que yo tenía en la calle Sadi Carnot 11 (Mario Bravo y Rivadavia). Arlt traía el capítulo de una novela que en ese entonces había titulado “De la Vida Puerca”. que había sido publicado en una revista que se llamaba Iniciado. Estaba hecho en forma de cuento y se titulaba “El Rengo”. Como me gustó mucho cuando lo leí le dije a Olivari, bueno decile que me traiga el libro. Yo ya había iniciado con Zamora una colección Los Nuevos: ahí debutaron los grandes valores del grupo. Los primeros libros de Yunque, Barletta , Mariani, César Tiempo y mi propio primer libro salieron en esa colección.
“El grupo funcionó de una manera distinta como funcionan los grupos actualmente. Las coincidencias antes que otra cosa eran políticas. Estábamos como quien dice en una misma corriente ideológica. Apoyábamos la revolución rusa, la literatura rusa, al proletariado. Y a todo eso lo tomamos tan en serio que una vez Arlt dijo: “Es verdad. Nosotros somos sólo secundariamente escritores”.
Secundariamente pues primordialmente éramos políticos. Estábamos en todo. A nosotros nos interesaba más la revolución social que la literatura” emocionado rememoraba Elías.
“Y no como ciertos grupos de ahora que quieren revolucionar la literatura y el arte. No. Nosotros considerábamos para que revolucionar el arte, primero había que revolucionar la sociedad. No podíamos hacer un arte nuevo en una sociedad vieja. Nosotros le queríamos escribir a la clase trabajadora y trajimos una nueva temática como veníamos de ahí empezamos a traducir al mundo del trabajo. Y con el mismo lenguaje el boxeo y el tuteo que en aquel entonces no usaba nadie. Queríamos escribir como se hablaba. Las clases bajas oprimidas, ese era nuestro objetivo y en eso estuvimos siempre. Nos encontrábamos los sábados en Claridad o en mi buhardilla. A lo sumo cuando salía un número de la revista, si hacíamos alguna reunión especial. Pero decir que nos reuníamos como grupo no. También solíamos vernos en La Rioja y Caseros, en casa de Hebecquer, en Vicente López. Los que más activaban eran Barletta, Olivari, César Tiempo, Hebecquer, Vigo, Riganelli y yo.”
Técnica y contenido:
“No teníamos una técnica literaria definida. Seguíamos a los clásicos rusos porque en realidad ellos estaban en lo mismo que estábamos nosotros. Ellos escribían sobre los pobres, los miserables, los que peleaban por la justicia. Por eso los seguíamos, no por ser rusos. Nos entusiasmaba la forma que tenían de estudiar a la gente sobre todo a las clases pobres. En cuanto a las formas, nosotros las deducíamos por la impresión que nos producía y por la experiencia que teníamos, de paso por haber leído tanto. Uno también se hace una técnica”
“Roberto Arlt por ejemplo decía: “La novela se divide en tres partes: Descripción, diálogo y psicología. Estudio psicológico del personaje” Esas eran sus tres partes en vez de las tres clásicas de la tragedia griega. Cada uno iba en busca de una estructura. Arlt nos explicaba: “Mirá, lo primero que hay que hacer es intrigar. Si vos intrigas, el lector ya te sigue. Lo primero que tenés que hacer vos es intrigar”.
” En cuanto a la forma de trabajo literario del grupo hacíamos lecturas colectivas y críticas. La crítica era de acuerdo al conocimiento que cada uno tenía del asunto. Nada iba a prensa sin pasar por ese trámite. Se leían hasta las obras teatrales. Se discutía mucho. Mucha gente se había acercado al grupo. Yo le debo mucho a ese método porque siempre tuve muy en cuenta esas opiniones. Todo lo que publiqué siempre lo leí muchas veces y atendí la crítica de todos. De los contemporáneos nuestros a los únicos que defendimos fue a Horacio Quiroga, Benito Lynch y Roberto Payró. Los defendimos porque los considerábamos maestros. Y si Payró no tenía la perfección que tenían Quiroga en el cuento y Lynch en la novela, si bien no tenía la habilidad de estos tenía muchas cosas dispersas y desparejas como era un revolucionario, como era socialista también lo apoyamos. Además porque gracias a él trascendió el grupo: escribió en La Nación sobre nosotros”.
La ley del patrón:
“En lo que se refiere a la línea que siguió en la publicación de libros y en la revista allí en eso nosotros no podíamos tallar. El que gobernaba era Zamora, él era el propietario. Nosotros empujábamos nada más.
Él también aparecía como director. Y si bien al principio era bastante ignorante después se fue refinando, construyendo su pseudocultura” (…) En los primeros tiempos le entregamos el material y no hacía nada. Publicaba lo que venía. La gente decía: ¿Cómo los muchachos publicaron ésto? No cuidábamos esos detalles, si lo hubiéramos hecho tendríamos que habernos ido.”
“Pero nos peleamos y nos fuimos varias veces por esas cuestiones. Ni la misma editorial, como consecuencia de esa política tuvo un carácter definido. Sin embargo, contribuyó a la publicación de muchos libros revolucionarios. Eso hay que reconocerlo, aunque en un análisis eso sea un entrevero. Claridad le dedicó un número especial a toda Latinoamérica, a todos los movimientos que se estaban produciendo. Se publicó un libro de Haya de la Torre. Se publicó un libro del presidente de Ecuador Velasco Ibarra que era socialista.” (…) “El que tenía más preparación cuando comenzó el grupo era yo, que venía del campo anarquista, de la militancia sindical y ya había dirigido La Protesta. Tenía más experiencia que ellos. Yo le llevaba diez años a Roberto Arlt”. “Barletta por ejemplo cuando empezó tenía 17 años. De modo que también pudo cargar con muchas culpas”.
__________
Asimismo, Jorge Abelardo Ramos 8 , evoca en clave de historia aquellos instantes:
” Pese a todo, el orden reina en el país. Los estancieros educan a la policía. La picana pasa del ganado a los seres humanos. Un severo jurista Leopoldo Melo, Ministro de Interior, crea la Sección Especial de represión del comunismo. Su diligencia se hace célebre. La encabeza el comisario Joaquín Kussell, un burócrata sádico que colabora a veces con sus subordinados para aplicar personalmente la picana eléctrica en los testículos de los detenidos. La Sección Especial está dotada de las mayores comodidades. En la calle Urquiza, donde posee sus instalaciones, justamente enfrente se encuentra el Hospital Ramos Mejía. Esa feliz proximidad se revela útil en muchos casos. Cipriano Lombilla, un braquicéfalo hercúleo, de rostro cruzado por un barbijo, tortura metódicamente. La OVRA italiana, policía secreta de Mussolini, inspira los métodos investigadores de la Sección Especial. Miles de detenidos a lo largo de la década infame han podido comprobarlo. Los personajes lombrosianos de la Sección Especial terminaron por interesarse por la literatura. Pues diez años después de aparecer en escena, la generación de Boedo se hará comunista, presa de furor. Castelnuovo viajará a Rusia, la tierra prometida. Roberto Arlt compulsará estadísticas y se romperá la cabeza en ese materialismo dialéctico que quieren introducirle los doctrinarios del partido. Facio Hebecquer, el poderoso artistaproletario, dibujará en el arrabal sus cabezas inolvidables, sus obreros y crotos, sus calles tristes y sus perros abandonados. Los libros que se escriben son dignos de la época que los inspira. Castelnuovo publica Larvas, Vidas proletarias, La marcha del hambre, Lo que yo vi en Rusia. El antiguo linotipista, el «Gorki» de América, alumbrará criaturas deformes en una épica de la miseria” …y escritor de Los Siete Locos hará revivir la grotesca tragedia de lo cotidiano:
“Minga de café. Abstención completa. ¿Y qué le queda a usted?
Reducirse al capuchino, al innoble y seductor capuchino, que es una
mezcla, por partes iguales, de leche y café, servido en una tacita de café…
El mozo lo mide al socaire de una mirada burlona y grita, casi irónico.
¡Un cortado para uno!
Y llega el cortado, y usted lo relojea broncoso. Eso es café
con leche, café con leche para los que no han almorzado y a la una
de la tarde piden un capuchino para engañar el hambre” …
8. Ramos, Jorge Abelardo. Revolución y Contrarrevolución en la Argentina- La Factoría Pampeana. 1922-1943. Peña Lillo. P.311.
Escritores proletarios:
Elías Castelnuovo mostró un interés continuo en la organización gremial de los escritores y fue él quien propuso ideas para la elaboración del posterior proyecto de “Estatuto del trabajador intelectual”. Como figura clave del Grupo de Boedo 9 y defensor de la literatura comprometida, impulsó la sindicalización y protección de los escritores.10
“En 1932 cuando quisimos construir la primera Unión de Escritores Proletarios junto con Roberto Arlt que era el que me acompañaba en todo, publicamos una declaración de principios que firmamos los dos” ( ..) la declaración era política ya se habían formado otras instituciones de ese tipo en el extranjero y nosotros seguíamos la línea de una de ellas. El grupo en ese entonces tenía relaciones con el Partido Comunista. Éste, que controlaba todo, estuvo de acuerdo con la declaración.”
“En lo que hace a la cuestión gremial de los escritores, yo había presentado un proyecto de ley en defensa del escritor que apareció en la revista que dirigía Julio Barcos, legislaban temas como las editoriales argentinas por cada 100 libros que publicaban solamente uno dos eran de autores argentinos”“En el primer punto se proponía que tenían que publicar un 40% de literatura nacional, sin contar los libros de texto. Pero eso quedó en la nada. La Unión de Escritores Proletarios funcionó poco. Habrá durado 6 meses nomás. En ese ínterin el Partido Comunista mandó un representante. Habíamos llamado a reunión y asistieron unos cincuenta escritores desconocidos en su gran mayoría. Allí habló el representante del Partido. Los comunistas manejaban un lenguaje que para nosotros era extraño. Hablaban de la superestructura y de la plusvalía. No entendíamos nada.
Arlt me decía ¡Che qué es eso! No entendíamos nada. Entonces Arlt me propuso: “Mira, lo que tenemos que hacer acá es que nos den un curso”. Estuvimos de acuerdo. Le propusimos al mozo de ese partido que nos diera un curso. Aceptó y nos trajo un papel con un plan donde había cerca de !sesenta asignaturas! Nos pareció bien. Había historia de los sindicatos, esto, lo otro.
Arlt me codeó y me dijo: cuando sepamos todo esto, todo lo que vamos a saber! estaba entusiasmado. Pero quedó en la nada. La dirección del partido no aceptó el plan. Tuvimos que aprender el marxismo mal o bien por nuestra cuenta.” rememoraba Elías.
Bandera Roja. Militancia
Castelnuovo explica que en esa ocasión la “Unión de Escritores Proletarios” no caminó porque nosotros veníamos con el lastre del grupo, estábamos en otra cosa. Había que acercar gente, además sacábamos una revista que se llamaba Actualidad, que fue la que tuvo más duración. Duró 6 años. Pero era de corte comunista, cerrada. no tenía la amplitud de las otras”.
“El grupo Boedo también dependía del Partido Comunista. Nosotros siempre encarábamos la actividad política dentro de la esfera del arte. Hacer teatro, dar conferencias, hacer propaganda, interveníamos en cualquier actividad que hubiese. Distribuíamos panfletos, siempre ayudábamos cooperando.11
Escribíamos para Bandera Roja que era el diario oficial del partido, pero económicamente nunca dependimos del partido, éste nunca nos dio un peso. Nunca nos pagaron ni los artículos que escribimos para Bandera Roja.” “Al principio decíamos nosotros los de Boedo y Barracas por nombrar barrios así, pero después quedó solo nosotros los de Boedo y el que bautizó a los Florida fui yo. Ellos iban a caminar por Florida como todos los niños bien. Escribí un artículo que se llamaba: “Cajetillas, Florida de 5 a 7”. Y así quedó: los de Boedo y los de Florida”
Castelnuovo relata: “Quisimos contraponer un lugar como la calle Florida y un barrio proletario como era Boedo por aquel entonces. Para mí personalmente como estábamos dentro de una definida tendencia política, lo que siempre me importó fue eso no las cuestiones personales”
“Estas fueron las diferencias básicas. Después muchos de ellos quisieron demostrar que no pasó nada. Si hasta hay una editorial que publicó a los dos grupos juntos una vez leí que esas habían sido cosas de muchachos, que no pasó nada, que no había pasado nada, !Cómo que no pasó nada!. !Fuimos dos cosas diferentes! “
“Por qué no tuvo continuidad del grupo es curioso. Con el Teatro Nacional pasó lo mismo. Vino todo ese movimiento a principio de Siglo XX, dónde nace el Teatro Nacional con Florencio Sánchez a la cabeza y luego no hay continuidad. Con el grupo Boedo pasa lo mismo, se estanca. Porque el grupo no se disolvió. Se desparramó sin haber ocurrido nada. El acoplamiento nuestro al Partido Comunista en 1928 como camaradas de ruta marca otra etapa: allí desaparecimos como grupo”.
___________
9.En esa línea , Norberto Galasso, en su biografía sobre Discépolo, el ídolo popular, creador de “Yira-Yira”y «Cambalache», capta ese momento: “Los años de “Boedo” y “Florida” el gobierno del parisino Marcelo de Alvear, habitué del Jockey Club, muchacho bien, que tiró manteca al techo en la ciudad luz, navega sobre las aguas aparentemente calmas. El trigo y el maíz abundan. Las pariciones vacunas, se suceden, los privilegios siguen incólumes y las chusmas ya no se insolentan como en los tiempos de Don Hipólito.”
Galasso refiere una crónica sobre ese emergente político, artístico y cultural: “Los escritores realistas irrumpen en el terreno literario salpicando de fango del parnaso oligárquico con el horror de los exquisitos bardos amigos del arte puro. Allí en el suburbio boedence, Elías Castelnuovo, obrero gráfico director de La Protesta, describe con implacable tremendismo las lacras de una sociedad injusta y junto a él, Roberto Mariani va dando forma a su relato la simple tragedia del hombre al que le roban la vida los dueños de la oficina. Allá la elegante calle de las tiendas lujosas, los jóvenes ultraistas juguetean con graciosas metáforas bajo la mirada protectora de Güiraldes, es la literatura preciosista de los que asumen la vanguardia de las formas para pasar el contrabando de su profundo conservatismo en los contenidos. ” “También Abraham Vigo y Hebecquer se incorporan por entonces al grupo Boedo, movimiento que recoge las banderas que ellos levantaron en la calle Rioja, con los mismos afanes el ansia ardorosa de Justicia social y con los mismos errores (el internacionalismo abstracto que los desvincula del movimiento nacional) Los rebeldes izquierdistas de Claridad conmueven la cristalería oficial con su anécdota popular”. 9
9. Galasso, Norberto (1973). Discépolo y su época. Ayacucho. P.51
10. Giardninelli, Oscar. (1974)
11. Castelnuovo, Elías (1969) Solo secundariamente escritores” El Contemporáneo. Periódico independiente de cultura. N° 5. agosto de 1969. P.3 y P. 10
Revista Actualidad:
En 1932, Castelnuovo, viajo a la URSS. Allí conoció a un bolchevique, Víctor Serge, apartado por haberle hecho críticas a Stalin. Elías buscaba la existencia de anarquistas en la Rusia de Stalin, pero un obrero ruso afiliado al Partido que le asignaron para su tutela en Moscú, le reveló que: “Yo creo que usted se quedará con las ganas de ver un anarquista en Rusia. No hay ninguno. Ni preso, ni en libertad.”
Como ocurrió con otros viajeros, la publicación de sus relatos de la visita a la URSS lo llevo a romper con los ámbitos culturales dominados por los comunistas. Debió dejar la dirección de la Revista Actualidad, y recién unos años después, con los gobiernos peronistas, volvería a acercarse a otro proceso revolucionario en materia social. Castelnuovo nos deja testimonio y una reflexión sobre la historia de buena parte de los militantes socialistas y comunistas en argentina. 12
“Durante mi permanencia tuve la oportunidad de tratar con un centenar de viajeros ilustres. Muchos, no llegan allí en calidad de veedores sino de jueces. Traían ya su veredicto confeccionado. No iban a certificar un fenómeno. Iban redondamente a fallar sin apelación, como si el curso de la historia dependiese de su juicio.” A su regreso a la Argentina del viaje por la Unión Soviética, escribe en el diario Bandera Roja, órgano del Partido Comunista de Rodolfo Ghioldi.
En esas páginas Elías trasmitió sus impresiones sobre la revolución rusa. La revista Actualidad. Económica, Política, Social, se publicaba en varias etapas y con cuatro interrupciones. El modelo de artista proletario que proponía Actualidad, era el uruguayo Facio Hebecquer, quien ilustraba la tapa y las páginas de la revista, escribiendo artículos sobre la producción artística nacional e internacional, era un litógrafo que condensaba un modelo de artista proletario y un estilo de producción artística, siendo el primero en hacer muestras de sus obras en la Unión Soviética, en sindicatos, centros y bibliotecas obreras, y el primero en incorporar en sus cuadros el punto de vista proletario.
Aquí Elías Castelnuovo, con seudónimo Ronald Chaves, publica relatos, artículos de opinión, una columna de actualidad titulada “Cemento armado” en dos entregas, “La marcha del hambre” (Escenas de la vida proletaria), para ser estrenado próximamente en el Teatro Proletario, una de las obras de teatro que integrarán su libro “Vidas proletarias”, lanzado en 1934.
En Actualidad, en 1932, Castelnuovo presenta su libro “Yo vi… en Rusia! (Impresiones de un viaje a través de la tierra de los trabajadores)” que incorpora muchas de las crónicas ya publicadas en Bandera Roja y varios capítulos inéditos; al año siguiente, en editorial Rañó, edita la segunda parte titulada “Rusia soviética
(apuntes de un viajero).”La recepción del libro, sobre todo la recepción de los capítulos inéditos y, particularmente, las escenas con las cuales concluye el volumen, constituyen el punto de quiebre en la relación con los comunistas vernáculos.
____________
12. Di Vincenzo, Facundo (2021) El viaje de Elías Castelnuovo a la Unión Soviética en 1932. Rebelión.. Septiembre 2021
Castelnuovo en Memorias (1974) da cuenta de cómo en época de Uriburu, tras publicar algunos artículos sobre el mundo soviético a su vuelta de la URSS, estuvieron a punto de trasladado al presidio de Ushuaia.
En ese momento, Elías se va de la revista que él mismo había impulsado a fundar, porque en septiembre de 1932, Elías es atacado por un exasperado Carlos Delheye, que escribe en Actualidad una reseña del libro “Yo vi… en Rusia!, dónde dice que “Actualidad no es como las revistas burguesas, un lugar de autoelogio. Creemos que si severos somos en la crítica de las obras de nuestros adversarios, más exigentes debemos serlo con nuestros compañeros.” Delheye produce un escarnio público, contra Castelnuovo con la excusa de la reseña del libro y propone a los lectores comunistas participar con su opinión, creando “Una encuesta”: ¿Qué opina usted de la obra de Castelnuovo Yo vi… en Rusia? Dado el interés que ha despertado este libro, el último aparecido en la Argentina de uno de nuestros escritores que ha visitado la Unión Soviética, nos dirigimos a los lectores (especialmente obreros) para recabarles su opinión sobre el mismo. 13 Las respuestas se publicarán en Actualidad por orden de llegada”. Las respuestas comienzan a llegar. La polémica entre los lectores de la revista suscitada por la lectura del libro se convierte en una sección titulada “Autocrítica. Encuesta sobre Yo vi… en Rusia! de Castelnuovo” que se publica hasta el número once Actualidad momento en que la revista da por terminada la operación de prensa. Delheye escribe una insidiosa nota que el relato es “mediocre” y “que resiste a todo estudio serio”, y de tener ” liviandad ideológica”.
El acento está puesto en el modo en que Castelnuovo, describe el escenario soviético como un mundo bárbaro y primitivo. Delheye, dice: los comunistas “queremos gritar a todos los vientos, que el buen gusto, el arte y la belleza, encuentran en las masas proletarias sus mejores intérpretes”.
El escritor, Alberto Maritano sale en defensa de Castelnuovo mostrando que es “un artista del pueblo” y que no puede exigírsele a su libro precisión tecnicista: “Si él dice las cosas con Marx en la mano o no, eso no nos interesa tratándose de un artista que, si bien pone al servicio de la causa proletaria su pluma notable, no por eso puede exigírsele que diga las cosas de otra manera de como él sabe decirlas. La agitación que desata la publicación del libro en los grupos comunistas, puso en evidencia a los conflictos entre la dirigencia partidaria y los escritores que se acercaban a las empresas culturales que controlaba el Partido Comunista.14
_____________
13. Del Campo, Hugo. “Sindicatos, partidos ‘obreros’ y Estado en la Argentina preperonista”. Anuario IEHS: Instituto de Estudios histórico sociales, n.° 3, 1988, pp. 287-312.
14. En efecto, corresponde revisar las corrientes del socialismo y el comunismo vernáculo, que fueron la otra cara de la moneda del pensamiento colonial, discípulos los primeros del socialismo de la II Internacional, imperialista, positivista y que claudicara en el patrioterismo que condujo a la primera masacre europea entre 1914 y 1918, exhibió aquí anglofilia, librecambismo, darwinismo social y total desconocimiento de las luchas del pueblo argentino. Mitristas y rivadavianos, se enfrentaron a Yrigoyen, fueron parte del contubernio de la década infame, de la Unión Democrática y la Junta Consultiva de la Libertadora, dedicados a perseguir militantes y dirigentes peronistas.
El Partido Comunista, era desprendimiento de aquel y paso a ser un apéndice caricaturesco de traición a los revolucionarios de octubre, convirtiendo al pensamiento de Marx, Engels y Lenin en la burocracia stalinista. hasta de los vergonzosos “Procesos de Moscú” ya que su líder durante años, Vittorio Codovilla, italiano de nacimiento y miembro de la GPU (policía secreta soviética), llega a Argentina luego de protagonizar en España asesinatos de los hombres y mujeres del POUM, durante la guerra civil, desaparecer de su líder Andreu Nin..El PC local, transformó un pensamiento revolucionario y dinámico como fue el de Marx en un “catecismo” pétreo, constituyendo una traición, además de falsear y ocultar gran parte de la obra Lenin. 15
15. Auton, Omar. (2022) Cultura Nacional, Alpargatas y Libros Nro. VII: El Socialismo Colonial. Nomeolvides. Octubre 2022
“Para ocupar un sitio de vanguardia en el campo de las letras es necesario previamente ocupar un sitio de vanguardia en el campo de las ideas. Los que marchan por detrás de las corrientes del pensamiento de las masas populares, no pueden pretender marchar por delante del pensamiento de las corrientes del arte que son en definitiva el resultado de las aspiraciones y necesidades de ese mismo pueblo y de esas mismas masas”
Elías Castelnuovo. Decálogo del escritor
Los escritores y el peronismo
La imagen del primer peronismo estuvo asociada con la idea de un movimiento “plebeyo” “anti-intelectual·”. Sin distinguir entre los momentos iniciales del nacimiento y profundización del movimiento nacional y las etapas posteriores del gobierno justicialista, no pocos autores canónicos han tendido a generalizar y pintar un cuadro en blanco y negro acerca del “divorcio entre las clases letradas y el peronismo durante la década 1945-1955”. Según esta visión, los únicos intelectuales que apoyaron al peronismo fueron los nacionalistas católicos de extrema derecha. Como parte de su reacción antiliberal esperaban que Juan Domingo Perón, con su politica estatista y semicorporativas, enarbolase también las banderas de la religión católica y los valores más tradicionales de la cultura, para así fortalecer la conciencia nacional, manchada por ideas foráneas y extranjeras. Los demás miembros de la intelligentzia lo miraban con desconfianza en el mejor de los casos o con una mezcla de horror y estupor en su mayoría, como si intelectual y peronista representaran dos tipos de identidades que no eran compatibles.
Sin embargo, a pesar de ser una minoría, no eran pocos los intelectuales que depositaron sus esperanzas en Perón y al movimiento justicialista, mientras que los nacionalistas, muchos pertenecientes a la oligarquía tradicional, empezaron a alejarse del peronismo hasta romper con él durante el conflicto con la Iglesia católica. Algunos nacionalistas populares como Arturo Jauretche, Raúl Scalabrini Ortiz también se alinearon con el peronismo. Entre las figuras intelectuales que se sumaron al peronismo estuvieron Elías Castelnuovo, Nicolás Olivari y César Tiempo.16
Los tres habían pertenecido al Grupo de Boedo. Su relación con el peronismo reflejaba su inclaudicable preocupación por la causa de los trabajadores argentinos. Estos escritores y otros (algunos de militancia en el Partido Comunista) fueron marginados de la escena cultural argentina antiperonista. Frente a esta hostilidad, los intelectuales peronistas intentaban crear sus propios espacios para sus publicaciones y actividades intelectuales. Asi que en 1945 conforman la asociación de escritores nacionalistas ADEA, la revista cultural Sexto Continente, o la revista política Hechos e Ideas, fundada originalmente a mediados de los años treinta como publicación del partido radical, que dejó de publicarse en 1941 y fue reiniciada en 1947 por un grupo de nacionalistas populares que apoyaban a Perón. A esta lista se agrega la revista Argentina de Hoy, publicada por el Instituto de Estudios Económicos y Sociales. Muchos de sus colaboradores venían del socialismo y se consideraban adheridos al peronismo en menor o mayor grado.
Asimismo, este periodo, desde el ámbito comunicacional y cultural ha sido castigado y tergiversado, pretendiendo sintetizarlo con frases tales como “un régimen que aplicó la censura” o “un régimen autoritario en el cual se perseguía a aquellos que no pensaban igual”.
Este equívoco radica en aplicar mecánicamente algunas lógicas del proceso político a los medios de comunicación, sin tener en cuenta que estos poseen sus propias especificidades de funcionamiento. En consecuencia los desvíos metodológicos disminuye en forma significativa sobre la riqueza intrínseca propia la década de 1945 a 1955. De continuar el problema de un relato sesgado, se sustraerían perspectivas que permitirán comprender de manera más cabal aquella realidad compleja. El gobierno justicialista, significó de gran avance para los trabajadores de los medios, por la vigencia del Estatuto del Periodista en 1944, y posteriormente a través de la Ley 12.908 de 1946.17
Elías Castelnuovo, junto con otros intelectuales como José Gabriel, Jorge Newton y Horacio Luis Velázquez tuvieron un recorrido en común, compartiendo que todos tenían vastedad de oficios, el periodismo como confluencia profesional, militancia gremial y la adhesión al peronismo. Otros nombres podrían agregarse como Alfredo Muzzopapa, Ramón Prieto y Santiago Ganduglia.
También la herencia de la reforma universitaria el caso de José Gabriel, con destacado protagonismo y vastas experiencias en las pobladas redacciones de diarios masivos como Crítica o El Mundo, diarios partidarios como La Protesta, La Vanguardia o de revistas que van desde Claridad a Contra, o de Los Pensadores a Columna. También la creación de editoriales, las múltiples disputas del grupo Boedo, y los comunes enemigos: la revista Criterio, por ejemplo, la SADE, como espacio de militancias y peleas pero también vastas trayectorias en oficios no ligados al ámbito intelectual. Y en términos discursivos similares planteos sobre la función social y los valores atribuidos a la literatura.18
Otro de los problemas subrayados por el escritoy y periodista Cesar “Tato “Díaz, es que Beatriz Sarlo cometió un “desliz” en su libro “La batalla de las ideas” (1943- 1973) (2001), habiendo omitido en su profuso apéndice documental, toda referencia al infausto Decreto Ley 4161, a pesar de las implicancias censorias que tuvo en la esfera cultural comunicativa. Sarlo ignoró en sus cavilaciones el mundo de la cultura en esos años, el período peronista, pues inicia sus exploraciones luego del derrocamiento del gobierno democrático en septiembre de 1955 a manos de un golpe cívico militar que pasó a la historia con el pretencioso apelativo de “Revolución Libertadora”, omisión que sugiere maliciosamente que durante esos años no existió aporte, siendo un artero “silenciamiento”. 19
___________________
16. Rein, Raanan (2025) De Ucrania a Buenos Aires: César Tiempo y la empresa cultural peronista. En Rein, Raanan; Panella Claudio (comps.): Los imprescindibles: integrantes de la segunda línea peronista (Prohistoria, 2025)
17. Diaz, César Luis (2013) Prólogo al libro Ideas y debates para la nueva Argentina. revistas culturales y políticas del peronismo (1946-1955). Volumen II. P.32
18. Korn, Guillermo (2018) Hijos del Pueblo. Intelectuales peronistas: de la Internacional a la Marcha. Las Cuarenta
19. Diaz, Cesar Luis (2013) P.11
La Década Infame culminó con la Revolución de los Coroneles del 4 de junio. El desenfreno, la venalidad el fraude, el peculado y la corrupción eran características que el gobierno entrante apuntó en su diagnóstico. El real desgaste del gobierno de Castillo y la pregunta por lo venidero abrieron un compás de espera en distintos sectores sociales y políticos. Desde las tribunas socialistas como La Vanguardia, saludaban la baja de los alquileres y el abaratamiento de la canasta familiar. En el órgano del PC, Orientación, González Tuñón saludaba la destitución de jueces corruptos. 20
En 1949 Elías publica su libro “Calvario”, luego de una década de su anterior obra “El psicoanálisis sexual y psicoanálisis social”. Calvario, es la obra del momento de su tránsito de la tradición de izquierda a su compromiso con el peronismo. El libro condensa los problemas que vienen sucediéndose, en cómo se constituye la figura del escritor, qué relación se plantea entre el intelectual y el pueblo y entre lo oculto y lo popular, donde cuestiona cómo se aprende, cómo se habla, denunciando las formas bestializadoras del trabajo y el recuento de las víctimas injusticias. En esa etapa crea confusión en los críticos literarios, que ven en Castelnuovo la existencia de ser uno mismo, el autor y el personaje, que lleva a lector a un complejo emotivo de novelista incomparable, de gran fuerza creadora.
Esta novela aglutina imágenes. En el comienzo son referencias de personajes o figuras que han recorrido largos tránsitos con pies destrozados, por caminar con calzado inadecuado. Luego refleja una transición con la ecuación libros y alpargatas, hasta la conformación del primer trabajador. Castelnuovo acude a la figura del descamisado, que refleja la transformación en el protagonista de la novela.
En esos años, Castelnuovo era colaborador permanente del periódico Argentina de Hoy, que salió en agosto de 1951 como órgano oficial del Instituto de Estudios Económicos y Sociales fundado por Juan Unamuno, un histórico dirigente del socialismo de Ciudad de Buenos Aires, que adhería al peronismo desde 1945. Los objetivos de la publicación eran proyecto del Instituto: estructurar, con un discurso forjado en la cultura de izquierdas, un respaldo al gobierno Perón que fuera más allá del mero peronismo. La aparición de Argentina de Hoy, comenzó al inicio de la campaña electoral de Perón a la que Argentina de Hoy adhiere con la consigna: “Por Perón, como expresión auténtica de la política de liberación nacional”.
Este apoyo desde la izquierda adquiere una modalidad “intelectual”, es decir, se lleva a cabo, por intermedio de la organización de congresos, ciclos de conferencias, informes; de allí la importancia del periódico como tribuna de doctrina. Argentina de Hoy “un periódico popular”, al que declaraba abrir sus columnas al pueblo, contando de hecho con un gran número de colaboradores ocasionales. 21
__________________
20. Korn, Guillermo (2018) P.146-153
21. Herrera, Carlos M. (2014) Apoyando al peronismo desde la izquierda. en Ideas y debates para la nueva Argentina. revistas culturales y políticas del peronismo (1946-1955). Volumen II P.121-122
Los redactores de Argentina de Hoy eran dos grupos. Un conjunto de dirigentes políticos intermedios que hacían de la palabra escrita su modalidad de intervención privilegiada, como Joaquín Coca, Alfredo Muzzopappa, Alfredo López, Enrique Coca, Pedro J. Juliá, Buenaventura García, el propio Juan Unamuno, todos antiguos miembros del Partido Socialista. También escribían Rodolfo Puiggrós, Eduardo Astesano, Reinaldo A. Frigerio, que venían del comunismo. El otro grupo eran escritores profesionales que vivían de su pluma, como Nicolás Olivari, Alicia Ortiz, José Gabriel, Elías Castelnuovo y César Tiempo.
Mundo Peronista:
Mundo Peronista fue lanzada en 1951 siendo el órgano oficial de difusión de la Escuela Superior Peronista. Con portadas a color, fotografías e ilustraciones de Perón y Evita estaban escritas en forma simple y directa. Al interior era editada en color sepia. Tenía secciones fijas, artículos, notas y reportajes. Se imprimía en la Gráfica Haynes, con la dirección de Jorge Newton (1906-1978) que en Claridad, publicó novelas de contenido social. En Mundo Peronista los redactores firmaban con seudónimos: Silo Gismo, Elicás, A De Menos, A De Mas, Loco Noce, El Observador Peronista, Fe Justicialista. etc. por convicción de los redactores de ser “ciudadanos peronistas” que escribían para la “masa ciudadana del Movimiento Peronista”, razón por la cual esa producción “no tiene propietario, puesto que quienes la realizan renuncian, inclusive, al derecho de propiedad intelectual que por las leyes les corresponde sobre la misma”.22
Sostenían que el material que publicaba Mundo Peronista “Por el solo hecho de aparecer en nuestra columnas, se convierte en un patrimonio social que tiene por destinatario al Pueblo”.
Siguiendo esa línea, se apelaba a que los lectores podían replicar los contenidos de la revista, cumpliéndose con la misión que se había propuesto la publicación: el hecho de divulgar el pensamiento y la obra del General Perón y de Eva Perón: “Por lo tanto, todos aquellos colegas y lectores que contribuyan a ampliar el radio de acción que abarcamos, reproduciendo o divulgando el contenido de cada edición de Mundo Peronista, son, además de nuestros amigos, nuestros colaboradores, a quienes desde ya agradecemos cuanto hagan” Posteriormente a partir de que en las últimas ediciones aparecieron varios artículos firmados como por lo que expresan otras fuentes, pueden conocerse algunos colaboradores de fuste de la revista, como el mismo Elías Castelnuovo, Armando Cascella y Américo Barrios.
Mundo Peronista contenía publicidad estatal y privada, como Banco de la Nación Argentina, Lotería de Beneficencia Nacional y Casinos, Yacimientos Petrolíferos Fiscales (YPF), Flota Mercante del Estado, Caja Nacional de Ahorro Postal, Aerolíneas Argentinas, Ministerio de Transportes, Dirección Nacional de
Industrias del Estado (DINIE), Dirección Provincial de Turismo de Córdoba y Lotería de Tucumán. Y propaganda de firmas extranjeras de aquí, como FIAT, Coca-Cola, Mercedes Benz, Shell, Fernet Branca, Pirelli, Nescafé, Philips,y empresas nacionales como SIAM Di Tella, La Cantábrica, Grafa, Quilmes, Techint, Acindar, Hierromat, Peuser, Terrabussi, o Sancor.
___________________
22. Panella, Claudio. (2010) Mundo Peronista (1951-1955) Una tribuna de doctrina. En Panella, C.; Korn, G. (Comp.) Ideas y debates para la nueva Argentina. revistas culturales y políticas del peronismo (1946-1955). UNLP Pp.281-306.
En sus comienzos Mundo Peronista no cubría los costos de impresión dado que la publicidad estatal por caso no se cobraba, y se financiaba con el apoyo de los lectores. Mundo Peronista se vendía por suscripción o por venta en los quioscos, habiendo alcanzado, tiradas de 100.000 ejemplares.
Al año de su aparición se crean la Editorial Mundo Peronista y el Departamento de Difusión. Por la primera se editan libros del presidente Perón (Conducción Política, Los Mensajes de Juan Perón), de Evita (Historia del Peronismo), de las materias que se dictan en la ESP (Sociología Peronista, Economía Peronista, Filosofía Peronista, Doctrina Nacional). Se lanzaron los libros “La Traición de la Oligarquía”, de Armando Cascella, “La aristocracia frente a la revolución”, del Padre Hernán Benítez, “La Tercera Posición Argentina” de Leonardo Richmond, “Martín Pueblo”de Miglione Jaimes, “Réquiem de eternidad de Eva Perón” de Gladis Thein, etc. Además de los libros, se vendían en formato de disco con los discursos de Perón y Eva.
La publicación estaba destinada a los militantes, afiliados al Partido Justicialista, a dirigentes sindicales. A los destinatarios de las “palabras orientadoras, definitorias y permanentes” de Juan Perón y Eva Perón y de las acciones del gobierno peronista.
Mundo Peronista era concebida como una herramienta de militancia que buscaba no sólo informar sino establecer argumentos que pudieran contrarrestar los llevados a cabo por los antiperonistas. Desde sus comienzos, Mundo Peronista estableció categorías que buscaban explicar la postura del justicialismo frente a Estados Unidos. Siguiendo su Doctrina, los peronistas eran declaradamente antiimperialistas, pero en un sentido distinto a lo que después se entendería como tal promediando los sesenta bajo la lucha tercermundista.Por más que Perón, desde su exilio, se habría declarado como una suerte de progenitor o adelantado en ese concepto (al relacionarlo con la mentada “Tercera Posición”), su concepción era relativamente distinta. La “Tercera posición” del justicialismo, no renegaba del capitalismo, pero sí de su “fase superior” que estaba encarnada por una parte de los Estados Unidos. 23
______________________
23. Otal Landi, Julian. (2024) El mensaje de Perón en la revista Mundo Peronista: el antiimperialismo en tiempos de Truman. Escenarios. N° 62. Julio 2024
Mundo Peronista vendía 80.000 ejemplares en quioscos (30.000 en la Capital Federal y 50.000 en el interior), 15.000 por suscripciones y 5.000 en el exterior. La revista traia textos doctrinarios, basados en los discursos de Perón (Descartes) y de Eva Duarte de Perón, y artículos sobre obras de gobierno. La sección “El pensamiento vivo de Perón” se componía en textos extraídos de sus discursos sobre la acción social, la oligarquía, el trabajo, la salud pública, la justicia social, la libertad, los docentes, las Fuerzas Armadas, la planificación, el justicialismo, las asociaciones profesionales, la cultura, las comunicaciones, la vivienda, transportes, la política portuaria, la universidad, comercio interior, turismo, agro, el cooperativismo, la juventud, el salario, las relaciones internacionales, etc. En Mundo Peronista, estaban reproducidas las clases de la Escuela Superior Peronista dictadas por Evita. más aún luego de su fallecimiento.
Una sección fue dirigida a las células primarias de la organización, las Unidades Básicas, y las Unidades Gremiales. El material publicado en Mundo Peronista podía ser reproducido sin autorización previa. Sobre la actualidad política y las acciones de gobierno, Mundo Peronista recorrió y acompañó los más importantes hechos durante sus cuatro años de vida: el Renunciamiento de Eva Perón, el intento de golpe del Gral. Menéndez, la reelección de Perón, el fallecimiento de Evita, el Segundo Plan Quinquenal, el intercambio de visitas con el presidente chileno Carlos Ibáñez del Campo, el conflicto con la Iglesia, el Congreso de la Productividad y los dramáticos sucesos del ataque del junio de 1955 entre ellos. Con respecto al bombardeo de la Plaza de Mayo, a la detallada crónica de los sucesos y la transcripción del mensaje propalado por Perón, todo ello acompañado de material fotográfico, la revista hizo especial hincapié en la unión entre “Pueblo y Ejército”, destacando la lealtad de este para con Perón en contraposición a la actitud de la Armada –a quién no mencionaba-, parte de cuyo personal había sido responsable de la matanza. Decía Mundo Peronista: “El pueblo argentino siempre había albergado contra el ejército una especie de prejuicio. Se lo juzgaba como una fuerza de intereses opuesta a los intereses del pueblo, como una entidad aparte dentro del organismo nacional. Los acontecimientos históricos anteriores a la aparición de Perón en el gobierno le daban por cierto la razón. La bandera nacional había presidido muchas veces la matanza y la persecución; y si al ejército, en suma, se lo respetaba era más bien a regañadientes, era un título de respeto ganado con el sentimiento de temor, no con el más entrañable y hondo del amor. El ejército, a lo sumo, era una sombra equívoca acechando a espaldas de la vida ciudadana y capaz en cualquier momento, como bestia maligna, de lanzar el zarpazo que lo erigiera en dueño y señor de los
destinos de la patria.”
Castelnuovo en Mundo Peronista.
Castelnuovo, como periodista y escritor, escribio con distintos seudónimos “Elicas”, o “Silo Gismo” en Mundo Peronista sobre variadas temáticas. El estilo en los escritos de Elicás, solían estar expresados en tono campero, como el estilo coloquial de Jauretche. En sus notas y artículos, su pensamiento central tuvo como objeto a la dimensión de lo nacional. Como ejemplo se observa su artículo del Nª 33 del 15 de noviembre de 1952 firmando como Elicás, les habla a los lectores refiriéndose al complejo tránsito de la profesionalización de los escritores argentinos. Aquí distinguía a su generación (boedista) de la del 1900, afirmando que no se trataba solo de años pasados, sino que con los escritores peronistas van cambiando los estilos retóricos. Distanciándose de la entonación “hinchada y declamatoria” o del “floripondio literario” es decir lo “verboso” o de los literatos afectos a las palabras raras y ampulosas, ajenas a la lengua de todos los días. Decía Castelnuovo que la hipérbole, más que una figura retórica o una modulación artística, era una posición mental o un estilo de vida, qué implica físicos escuálidos y cabelleras desgreñadas.
Además, señala la abundancia de mayúsculas como desvío y abandono de las terrenales condiciones de vida de los hombres. Los títulos de algunos libros eran ejemplares de floripondio, diciendo que uno por ejemplo se llamaba Ataraxia, otro Anapestos, o Los lises de mi blasón, o El crefundeo. 23
En otros artículos de Mundo Peronista, Castelnuovo se ocupa del modo en que de tanto ideal sublime, algunos de esos escritores pasaban a descalificar a las masas desposeídas, como fue el caso de Almafuerte, que se refería a la clase de deseheredada llamándola “chusma ignara” o “multitud hedionda”. Y apuntaba que, si hubieran llegado hasta nosotros todos estos poetas podridamente aristocráticos, tal vez habrían cambiado sus viejos adjetivos por el más moderno de todos y le hubiesen llamado al pueblo lisa y llanamente “aluvión zoológico”.
Elicás en su columna “Grageas al paso” escribía en clave de humor y crítica en modo de trinchera y de tribuna. Otras secciones de la revista como “Respuestas Peronistas”, “Entre Usted y yo” y “Además” solía gastar a los conocidos opositores políticos que eran “corruptos defensores de privilegios o partidarios de posturas antinacionales que perjudicaban el conjunto de la población. Y también siempre reticentes a reconocer los logros del gobierno peronista”.
Sobre el negocio de las editoriales:
En una nota titulada “Literatura para niños” de Mundo Peronista N°25:15/7/1952, Castelnuovo apunta que hay cierto aire de familia entre aquellos bohemios escritores libertarios y los contemporáneos oligarcas. Y que el presente es un período en el que debe revisarse todo. Incluso sus propios escritos.24
Durante el peronismo se debatió fuertemente desde el nacionalismo popular, denunciar al imperialismo yanqui.24
En otro artículo en Mundo Peronista de análisis político, Elicas abordó el tema del Teatro Independiente, poniendo en debate que casi la totalidad de las obras teatrales existentes eran de autores extranjeros, que resulta una enfermedad vieja y una característica crónica del teatro independiente desde sus comienzos.
Cuando no hacían una tragedia griega, hacían una tragedia romana, de un drama ruso, pasaban a un drama sueco, de una comedia francesa a una comedia norteamericana”. “La excepción que significaba poner en escena una obra que represente la vida argentina ha sido desterrada completamente” apuntaba Castelnuovo diciendo que existía servilismo intelectual. Aludía nuestro autor.
Castelnuovo escribió con gran preocupación en Mundo Peronista del 1ª de noviembre de 1952, sobre la “Literatura para niños”, promovida por algunas revistas de aventuras destinadas al público infantil y del negocio de las editoriales, que traducían o copiaban las publicaciones norteamericanas. Acá observa que hay una reducción al ver a un héroe central cuya misión visible consiste siempre en hallarse en trance de muerte, a cada paso, sin morir jamás en ningún trance. Y que para evitarlo el héroe mata de la manera más espantosa a los diversos tipos de raza humana. Elicás señala, que si le contaran los muertos a cada uno de esos personajes todo sin excepción podían ser propietarios de un cementerio propio”
Castelnuovo, estaba advirtiendo en 1952, que estas historietas yanquis propician como clave del éxito, la mayor cantidad de robos o muertos que se puedan sumar. Que esto es una suerte de pedagogía criminal realizada por la industria del entretenimiento. Los temas de estas historietas de revistas de aventuras destinadas a niños parecen que sus nombres están sacados de los archivos policiales. Y señala que hay un riesgo y la enseñanza que tal lectura deja en los niños: “la mejor manera de preparar ladrones y criminales es hacer la exaltación constante del crimen y del robo”, es decir que hay una suerte de pedagogía criminal realizada por la industria del entretenimiento.
Partido Socialista, bomberos de la Revolución:
Elicas, en otra nota titulada “Todo bicho que camina va parar al asador del Tío Sam” en Mundo Peronista N°32 1/11/52 , cuestiona que Nuevas Bases (órgano oficial del Partido Socialista) proponga distinguir entre “capitalismo sano y capitalismo espurio” aquí defendía a Perón diciendo que el problema no era Perón sino los demás, apuntando que “los revolucionarios de la Argentina que pensaron mucho, no pensaron nunca que los socialistas se convertirían en los bomberos de la Revolución, y los reaccionarios que pensaron algo, tampoco pensaron que los socialistas se transformarían en los consoladores de la oligarquía y en el médico de cabecera del imperialismo yanqui” .
En otra nota de título: “Cuando la poesía era una bella rama para colgarse del árbol”, que trata sobre la muerte de un poeta, del que no da su nombre, Castelnuovo dice que, al fallecido, la pobreza lo había escoltado siempre desde su nacimiento y que las malas condiciones económicas lo llevaron a la desdicha, salvo para algún “literato rico, propietario de cuatro grandes estancias, la inmensa mayoría de los artistas de esa hornada eran pobres como las ratas”. “No afecta solo a los escritores, aunque la lista la encabecen Florencio Sánchez o Evaristo Carriego, sino a tres cuartas partes de la población. Era una miseria de una época miserable. Ninguno se escapaba de ella debido a que la miseria física de los de abajo estaba abonada por la miseria moral de los de arriba”.
Sin que sea una reivindicación corporativa, compara los escuálidos ingresos de los escritores, con los escasos pero mejores salarios de los que se dedican al servicio doméstico, o en relación de dependencia con casa y comida”.
La nota permite contrastar el pasado mísero con una actualidad promisoria: cuando se expropio La Prensa en 1951, el salario de sus colaboradores era el mismo que en 1912. En 40 años no habían mejorado la paga del literato. Elicas apunta que: “Gainza Paz tenía sus ideas acerca del hambre. Durante un tiempo hicieron una campaña científica para que el pueblo comiese alfalfa. Ellos creían que el hambre se resolvía achicando el estómago o llenándolo de pasto”. También se refiere a que hay desfasajes entre los costos de un libro y el efectivo pago. En eso consistía entonces singularmente la libertad de prensa, dice preanunciando que la discusión es política. Elicás toma partido y lo vincula con la defensa de la condición del intelectual popular, a la que no ve desprendida de otras formas de explotación laboral diciendo que: “Algunos contreras hablan de la humillación que sufre hoy el pensamiento argentino, pero cuando el pensamiento argentino, y la persona de sus artistas vivía realmente humillado, vejado, envilecido, hambreado, escupido, revolcado por el suelo, tuberculoso, mal vestido, con los botines rotos, la barba crecida, nadie hablaba del asunto. Entonces todo iba bien en Dinamarca. Pero los que sufrimos esa situación y la vimos sufrir a todos sabemos positivamente hoy después del cambio experimentado en la república que en Dinamarca todo estaba podrido”.25
En un análisis sobre la soberanía monetaria, en la columna firmada por Elicas, reitera que “la enfermedad del capitalismo en este instante en que le toca subir apresuradamente por el palo enjabonado de la historia no reside en su imaginación o en su psicología sino en su aparato digestivo, mejor dicho reside en su apetito. En efecto subía se parece mucho a la gula de aquel monstruo infernal que pinta el Dante en cuanto más comía en lugar de aplacar El hambre que lo devoraba le venían encima más ganas de comer” Y asegura: “Quizás esta idea de la moneda sana y de la moneda anémica que tanto ha preocupado siempre a los dirigentes de la Casa del Pueblo, sea sustentada y defendida particularmente por su empresario máximo el doctor Nicolás Repetto que está lleno de plata y podrido de bienes de toda naturaleza”.
La única “moneda sana” que existe en el mundo es justamente la moneda de Norteamérica. Auspiciar la salubridad de la moneda entonces es trabajar por la tuberculosis del resto de la humanidad. Con su moneda sana “El coloso del Norte” arruina toda moneda y coloca el planeta entre la espada y la pared del dólar.
Para cerrar acudimos al pensamiento de este narrador del pensamiento nacional: “La comunicación ordinaria de las personas entre sí es una narración perpetua, siempre todos tienen historias que contarse, porque siempre suceden tales historias. Allí entonces es donde deben buscarse los modelos y la inspiración y no en las universidades o en los manicomios. No es que el siglo pasado se lloraba con los ojos y moderadamente se llora con la nariz. Las pasiones del hombre de la Biblia y las pasiones del hombre de la bomba atómica en su raíz sufrieron escasas variantes. Y el escritor es el intérprete de las pasiones existentes y no de las pasiones imaginarias. Es el cronista de la realidad y de las aspiraciones de su época y no el fotógrafo de los platos voladores”
Aquí se pudo apreciar que ha sido larga y fecunda la trayectoria de este argentino, que ejercitó la verdad jauretcheana de ser “Universales pero con los pies profundamente enterrados en nuestro suelo”.
_____________
23. Panella, Claudio. (2010).281-306.
24. Korn, Guillermo (2018). P.270-277
25. Elicas. (Elías Castelnuovo) (1952). Todo bicho que camina va a parar al asador del Tío Sam..Mundo Peronista. N°32 1/11/52. P.47
Bibliografía:
Auton, Omar. (2022) Cultura Nacional, Alpargatas y Libros Nro. VII : El Socialismo Colonial. Nomeolvides.org. Octubre 2022
Castelnuovo, Elías. “Sus impresiones sobre la URSS”. Bandera Roja, año 1, n.° 1, 1 de abril 1932, pp. 2-3.
Castelnuovo, Elías. Memorias. Buenos Aires, Ediciones Culturales Argentinas, 1974.
Castelnuovo, Elías. (2007) “Yo ví…! En Rusia” Hacia la revolución: viajeros argentinos de izquierda. Buenos Aires: Fondo de Cultura Económica, 2007, pp. 83-10
Castelnuovo, Elías. El Contemporáneo, nº 5, agosto de 1969
Castelnuovo, Elías. (1974) Que es la cultura. Barrilete. Revista Literaria n° 1. Año 1974
Del Campo, Hugo. (1988) Sindicatos, partidos “obreros” y Estado en la Argentina preperonista. Anuario IEHS: Instituto de Estudios histórico sociales, n.° 3, 1988, pp. 287-312.
Di Vincenzo, Facundo. (2021) El Caudillismo en el Rio de la Plata. Un acercamiento a su relación con la política y el academicismo(liberal) en el campo de la Historiografía argentina y uruguaya. Nomeolvides.org.
Junio 2021
Di Vincenzo, Facundo. (2021) El viaje de Elías Castelnuovo a la Unión Soviética en 1932. Rebelión. Cultura. Septiembre 2021.
Díaz, Cesar Luis. (2014) Prólogo al libro Ideas y debates para la nueva Argentina: revistas culturales y políticas del peronismo. (1946-1955). Volumen II
Hernández Arregui, J.J. (1973). Imperialismo y Cultura. Plus Ultra. P.79-82
Herrera, Carlos M. (2014) Apoyando al peronismo desde la izquierda. en Ideas y debates para la nueva Argentina. revistas culturales y políticas del peronismo (1946-1955). Volumen II P.121-122
Galasso, Norberto (2023) Discépolo y su época. Colihue
Galasso, Norberto (2005) Los Malditos: hombres y mujeres excluídos de la historia oficial de los argentinos. Vol. I. Ediciones Madres de Plaza de Mayo.
Galasso, Norberto (2012) Manuel Ugarte y La Unidad Latinoamericana. Colihue.
Giardinelli, Oscar. “Elías Castelnuovo: La espada, la pluma y la palabra.” Revista Siete Días Ilustrados / septiembre 1975
Korn, Guillermo. (2018) Hijos del Pueblo. Intelectuales peronistas: de la Internacional a la Marcha. Las Cuarenta.
Otal Landi, Julián. (2024) El mensaje de Perón en la revista Mundo Peronista: el antiimperialismo en tiempos de Truman. Escenarios. N° 62. Julio 2024
Panella, Claudio (2010) Mundo Peronista (1951-1955) Una tribuna de doctrina. En Panella, C.; Korn, G.(Comp.) Ideas y debates para la nueva Argentina. Revistas culturales y políticas del peronismo (1946-1955). Universidad Nacional de La Plata. P.281- 306
Raanan Rein, Claudio Panella (comp.), Peronismo y prensa escrita. Abordajes, miradas e interpretaciones nacionales y extranjeras, La Plata, Edulp, 2008
Rein, Raanan (2025) De Ucrania a Buenos Aires: César Tiempo y la empresa cultural peronista. En Rein, Raanan; Panella Claudio (comps.): Los imprescindibles: integrantes de la segunda línea peronista (Prohistoria, 2025)
Zas, Lubrano. (1968) Palabras con Elías Castelnuovo. Carlos Pérez Editor.
