Desde la Torre Grita Indoamérica. Víctor Raúl Haya de la Torre y el Aprismo.

Candela Martínez

Introducción.

El siglo XX fue testigo de cambios radicales no solo a nivel global, sino a nivel regional.

En américa inauguramos el nuevo siglo con una Revolución en México que nos demostraría que desde el norte y el sur se pueden cambiar las estructuras políticas, sociales y económicas en pos de la liberación de un pueblo oprimido por las masas dominantes.

Es un siglo donde también emergen, a la luz de las nuevas estrategias imperialistas apoyadas por los gobernantes de turno, movimientos sociales de carácter nacionalista y antiimperialista.

Dentro de estos movimientos podemos nombrar el MNR en Bolivia, FORJA en Argentina o el APRA en Perú. En este artículo analizaremos las influencias regionales e internacionales que llevaron a Víctor Raúl Haya de la Torre a fundar el movimiento Aprista en Perú. También pondremos el foco en la figura de Haya, al mismo tiempo que sentaremos las bases sobre las que se asienta el primer movimiento no solo nacionalista, sino también americanista de nuestra región.

Construyendo la Torre. Hechos que dieron lugar al nacimiento del A.P.R.A

El Aprismo, movimiento político fundado por Víctor Raúl Haya de la Torre, surge entre la década que se extiende desde 1925 a 1935 y sigue vigente aún en el siglo XXI.

Es el primer movimiento americanista del siglo XX y, en palabras de Iñíguez, El APRA surge como una asimilación critica que hace Haya de la Torre en los años posteriores a 1920, a partir de tres procesos sociales significativos iniciados en la década anterior: la Revolución Mexicana, la Revolución Rusa y la Reforma Universitaria originada en Córdoba, Argentina. (Piñeiro Iñíguez, 2006)

A estos procesos mencionados por Iñíguez debemos sumarle uno más que va a ser de vital importancia para la constitución del marco teórico de las propuestas Apristas: estamos hablando del surgimiento del movimiento nacionalista chino, a finales de 1911.

Es necesario destacar que la segunda Guerra Mundial y la posición tomada por Haya durante este conflicto van a ser determinantes a la hora de entender su giro político.

El análisis del primer proceso social mencionado por Iñíguez lleva a Haya de la Torre a algunas conclusiones con respecto al papel del imperialismo, la clase gobernante y los trabajadores. En un artículo publicado en Repertorio Americano en 1927 Haya las enuncia.

La primera de ella tiene que ver con la alianza que existe entre las clases dominantes, los grandes terratenientes y comerciantes, la burguesía y el modelo imperialista. La segunda está íntimamente ligada, ya que el gobierno sostiene sus políticas a cambio de empréstitos y concesiones que benefician al imperialismo. La tercera hace foco en las clases trabajadoras que tienen que producir para dos amos, los terratenientes y el modelo imperialista. La última denuncia que el sometimiento económico lleva al sometimiento político, la pérdida de soberanía e invasiones armadas, entre otras.

La experiencia revolucionaria mexicana también le deja a Haya la idea de que el imperialismo yanqui puede ser combatido de una sola forma: el inmenso poder del imperialismo yanqui no puede ser afrontado sin la unidad de los pueblos latinoamericanos (Haya De La Torre, 1927). Pero para ello los pueblos primeramente deberán combatir a las clases gobernantes, los grandes terratenientes y comerciantes y la burguesía, empleados del imperialismo.

La Reforma Universitaria acontecida en 1918 tuvo influencias en el resto de los países de América Latina. Jorge Abelardo Ramos así lo expresa: era mucho más que una tormenta política de los estudiantes de Córdoba pues su expansión sobrepasa las fronteras de Argentina y se propaga hacia toda América (…) La Reforma Universitaria expresa directamente la incorporación de la pequeña burguesía latinoamericana a la vida política del continente (…) el sector más importante y políticamente activo de las semicolonias latinoamericanas era el estudiantado universitario (…) La reforma de 1918 fue la réplica cultural de las nuevas clases sociales ante la fragmentación histórica de América Latina, que había relegado a nuestros pueblos a la más completa impotencia. (Ramos, 2016, págs. 312-313)

Un joven Haya, ya familiarizado con el activismo estudiantil, se hace eco de los ideales reformistas argentinos y desde la presidencia de la Federación de Estudiantes del Perú logra celebrar el congreso nacional en la ciudad de Cuzco, cuyo resultado será la creación de las llamadas universidades populares.

Los ecos de la Reforma en Perú y la celebración del congreso fueron determinantes para el futuro del movimiento aprista. Haya de la Torre así lo recuerda: Creo que fue en aquellos días cuando apareció el nuevo espíritu de la juventud (…) salió la nueva inspiración de la juventud peruana (…) de él el interés de la juventud de estudiosos por el problema social (…) de él el primer nexo con la juventud de trabajadores manuales (…) Nuestra generación partió del Cuzco hace ocho años para proclamar la palabra rebeldía y de renovación al Perú y a la América. Retornará al Cuzco para hacer la obra. (De la Torre Haya V. R., 1928)

Dos fueron los hechos a nivel regional que marcaron el camino político del joven Haya hacia el aprismo, pero hubo otras influencias a nivel mundial que van a ser determinantes para consolidar las bases teórico políticas del naciente APRA.

Iñiguez menciona la Revolución Rusa y nosotros le sumamos el movimiento nacionalista chino. Por motivos de extensión no vamos a detenernos en el primer proceso, pero sí en el segundo ya que consideramos que muchos de los postulados del Aprismo han sido influenciados por este movimiento surgido a principios del XX en China.

En 1911 fue derrocada la dinastía Qing y establecida la Republica China dando lugar al Kuomintang o movimiento nacionalista chino. En un artículo publicado en Repertorio Americano y fechado el 11 de junio de 1927 el escritor T.Z.Koo los periodiza en tres momentos: Durante los primeros años de la republica hasta 1919 el movimiento nacionalista confino sus actividades entre las clases estudiantes y mercantilistas de China. De 1919 a 1925 el movimiento nacionalista ensancha su esfera hasta abarcar a las clases artesanas y empleados (…) de una masa incoherente los trabajadores de China han llegado a ser hoy una fuerza social poderosa con la que hay contar en cualquier crisis de la nación. Después de la tragedia del 30 de mayo, el movimiento inició su tercera etapa al comenzar a enarbolar sus filas a otra capa de la sociedad, a los campesinos(…) Lo realizado en los primeros 16 años de un gobierno no ha sido el logro de un gobierno democrático, sino la infiltración de todas las clases de nuestro pueblos de las ideas y de los ideales de la revolución. (Koo, 1927)

Una vez descriptos estos tres periodos Koo esboza los tres principios que busca el movimiento. El primero de ellos es la unificación nacional china bajo la autoridad de un gobierno nacional basado en la voluntad soberana del pueblo. El segundo, una vida económica que los aleje del hambre.El tercero propone que China se respete a sí misma y obtenga de las naciones del mundo un status de igualdad que se les niega.

Los cimientos de la Torre. La figura de Víctor Raúl Haya de la Torre y las bases del A.P.R.A

Haya de la Torres es una figura política destacada dentro de la región, pero también a nivel internacional. Sus innumerables viajes, muchos de ellos provocados por el exilio, le han otorgado al pensador peruano la posibilidad de extender el mensaje del aprismo no solo dentro del nuevo continente sino también en el viejo continente, llegando a formar el “Primer centro de estudios antiimperialistas del APRA” en la ciudad de París, el miso tiempo que organizando numerosas células en toda América.

Durante el llamado “Oncenio” de Leguía[1], Víctor Raúl fue encarcelado durante siete días antes de ser embarcado en viaje a Panamá en calidad de exiliado y así lo relata: La misma noche que el voto unánime de los estudiantes del Perú me elegía por segunda vez para la presidencia de la Federación de estudiantes, fui arrestado. El plan del gobierno de Leguía para consumar este nuevo atropello se maduró largamente con la complicidad de cierto alto extranjero. (…)Sin oírme se me enviaba prisionero, incomunicado, reducido al violento silencio, a la isla en que se pudren un sinnúmero de víctimas, de todas las clases sociales, arrojadas allí por sospechas o venganzas (De la Torre Haya V. R., 1927, págs. 31-32)

La personalidad desbordante y polémica de Haya lo llevó muchas veces a enemistarse con personajes con los que alguna vez compartió simpatía y coincidencias político intelectuales. La confrontación con Juan Carlos Mariátegui y José Antonio Mella serían fundamentales para el futuro del movimiento. La primera de ellas le daría a Haya sus “primeros mártires” y la segunda le daría al aprismo su primer escrito político.

La primera polémica con Mariátegui se generó en el marco del intento del gobierno de Leguía de consagrar el Perú al Sagrado Corazón de Jesús; una enorme concesión que el liberalismo peruano hacia los sectores eclesiásticos y confesionales. Mariátegui no le dio mucha importancia al suceso; Haya en Cambio, encontró en él la oportunidad de emprender una fuerte agitación en repudio de la medida. Hubo muertos que rápidamente Haya transformó en mártires de la nueva lucha(…) se trataba de un desborde represivo de uno de nuestros habituales regímenes dictatoriales al que Haya transforma en un hito fundacional de una genuina etapa superior de las luchas populares, no ya en Perú, sino en toda América Latina. (Piñeiro Iñíguez, 2006, pág. 668). Este episodio marca el nacimiento de una nueva generación revolucionaria y combativa que tendrá que organizarse en un frente único.

Durante sus primeros siete años de exilio conoce a José Antonio Mella y juntos fundan en Cuba, como anteriormente lo había hecho en Perú, la Universidad Popular José Martí, pero esta relación con Mella pronto tendría rispideces. En el congreso antiimperialista celebrado en Bruselas en 1927 comenzaría la polémica con Mella de tendencia comunista que culminaría con la edición de El antiimperialismo y el Apra, publicado luego del asesinato de Mella en manos de Machado en 1929. Ramos describe esta contienda de la siguiente manera: Mella acababa de regresar de Moscú y estaba deslumbrado por las conquistas revolucionarias y la personalidad de sus dirigentes. En su trabajo, el militante cubano, anticipa varios de los puntos de vista que serán patrimonio común en los próximos cuarenta años de stalinismo latinoamericano y sus derivados de la izquierda cosmopolita. Así, al comentar la frase Aprista “Nuestro programa económico es nacionalista”, Mella afirmaba: “¡También los fascistas son nacionalistas! (…) Mella escribió un folleto publicado en México en 1928 titulado ¿Qué es el APRA? La respuesta de Haya de la Torre al folleto en cuestión resultó su libro más representativo (…) Por sus aspectos positivos y negativos se trata de un libro fundamental. (Ramos, 2016, pág. 315)

Podemos ver en Haya un gran polemista, pero también un político que supo aprovechar las consecuencias de las contiendas con sus adversarios, tanto a nivel intelectual (como en el caso de Mella) como a nivel político como en el caso de Mariátegui.

Para finalizar este artículo analizaremos brevemente las bases del nuevo movimiento que Haya supo fundar a fuerza de exilios, células, discursos y contiendas.

La propuesta de Haya de la Torre es innovadora ya que pretende fundar una alianza internacional, brindando bases comunes a la organización de cada país. Extendiendo los límites de la organización más allá de su Perú natal. Debemos tener en cuenta que el Aprismo  siempre va a estar ligado a Víctor Raúl Haya de la Torre, la propuesta (…)pretende un verticalismo lineal desde el liderazgo de Haya de la Torre (…) los pueblos siguen siempre hombres representativos (…) pese a sus centenares de miles de adherentes, simpatizantes y afiliados, mientras Haya vivió el APRA se identificaría con su persona (Piñeiro Iñíguez, 2006, pág. 671)

En su famoso ¿Qué es el Apra? Publicado originalmente en “The labour monthly” en Londres en 1926, traducido y publicado en diversos canales propagandísticos de América y el mundo, Haya de la Torre define al APRA como la Alianza Popular Revolucionaria Americana y establece su programa y plan de acción.

El mismo consta de cinco puntos generales:

  1. Acción contra el imperialismo yanqui
  2. Por la unidad política de América Latina
  3. Por la nacionalización de tierras e industrias
  4. Por la internacionalización del Canal de Panamá
  5. Por la solidaridad con todos los pueblos y clases oprimidas del mundo.

El primer punto de su programa del APRA es la lucha contra el imperialismo. Para iniciar una acción contra el imperialismo es necesario entender cómo opera. Para Haya el imperialismo tiene, al menos, dos estrategias de penetración en nuestro continente[2].

La primera de ellas es económica a través de empréstitos, concesiones ferroviarias, bancos etc. La misma no podría ser llevada a cabo si no fuera por la complicidad de las oligarquías dominantes y las clases explotadoras, a las que acusa lisa y llanamente de cómplices del imperialismo. Nuestra campaña tiene que ser, pues, contra el enemigo de fuera y contra el enemigo de dentro (De la Torre Haya V. R., 1927, pág. 111)

La segunda es más sutil, pero no por eso menos efectiva. Se trata de la balcanización de nuestro continente detrás de la fachada del patriotismo: Patria chica y patriotismo chico, en América latina, son las Celestinas del imperialismo. (…) Patriotismo significa hostilidad al vecino, odio, xenofobia, nacionalismo provincialista y bastardo. (De la Torre Haya V. R., 1927, pág. 112). Es necesario entender, como ya hemos dejado en claro en el punto anterior, que esta balcanización es alentada por el imperialismo, pero a través de las clases dominantes y serviles a el: ¿Quiénes agitan los celos de Paraguay y Bolivia, Costa Rica y Panamá, Ecuador, Colombia y Perú? (…) ¿Los pueblos? Naturalmente que no. Las clases dominantes, las oligarquías políticas. Y lo más grave es que no lo hicieron por error, ni por inocencia, ni por ignorancia ¡lo hicieron por paga! (De la Torre Haya V. R., 1927, pág. 113)

Una vez que entendido el doble juego del imperialismo se puede iniciar su plan de acción cuya base serán los dos puntos siguientes. La unificación política de América solo será posible dejando de lado los patriotismos de patrias chicas para dar lugar al patriotismo de Patria Grande, ese que tanto soñó Bolívar. Sólo así, con la unidad de América en su totalidad, se lo podrá enfrentar, unificándose en un frente único y para ello será necesario: enmendar los errores del pasado, castigar faltas, curar heridas y trabajar para crear (…) la américa libertada y justa, cuyo suelo ancho y fecundo ha de ser el mejor hogar para la Humanidad nueva y libre. (De la Torre Haya V. R., 1927, pág. 114) 

El tercer punto de su programa nos enfrenta con la primera contradicción de Haya ¿Cómo se podrían nacionalizar las industrias en una región dónde el régimen de producción sigue siendo en su mayoría latifundista? ¿Cómo lograr una industrialización sin los capitales necesarios? ¿Cómo formar una clase obrera sin industrias?

Siguiendo la lectura de Lenin que hace Haya el imperialismo es la última etapa del capitalismo, pero esto solo sucede en los grandes países capitalistas. El imperialismo es una etapa del capitalismo, la etapa culminante. Nuestros países están en las primeras etapas del capitalismo o van hacia ellas, buscando su liberación del feudalismo o tratando de buscarla (…) Nuestros países y el imperialismo están pues, dentro de la misma órbita, aunque en diferentes planos históricos (…) ¿Cuál es pues nuestra alternativa? (…) ¿Nuestros países necesitan capitales? La respuesta es afirmativa. Si (De la Torre Haya V. R., 2010, págs. 111-130)

Teniendo en cuenta las palabras de Haya será necesaria la ayuda del capital extranjero para que la industrialización pueda lograrse de la manera más rápida y eficaz posible con el objetivo de construir el Estado Antiimperialista quien será el encargado de controlar las inversiones de capitales ya no como súbditos, sino como pares, al mismo tiempo que negociará con el imperialismo la producción de materias primas y obtención de manufacturas.

El cuarto punto de su programa supone la internacionalización del Canal de Panamá que en aquellos años era un territorio dominado por el imperialismo yanqui en una nación nacida también a causa de las intervenciones de Estados Unidos, fomentando por intereses políticos la separación de la provincia de Panamá de la Gran Colombia. Una vez más vemos como el imperialismo actúa en desmedro de los pueblos a través de sus gobernantes, profundizando aún más la balcanización continental.

Lo que propone Haya es terminar con el dominio yanqui en el canal ya que el mismo es uno de los más graves peligros para la soberanía de América Latina. (…) La internacionalización del canal de Panamá como aspiración de los pueblos latinoamericanos ha sido uno de los puntos políticos del programa del A.P.R.A de mayor trascendencia. (Haya De La Torre, 1927, pág. 133)

Tenemos que tener en cuenta que estos postulados fueron escritos en 1926; dos años después del intento de Estados Unidos de anexar como territorio propio la zona del Canal. Motivo por el cual no ha de sorprendernos que Haya ponga la necesidad de internacionalizar el Canal para evitar nuevos intentos yanquis de anexión de territorios que no solo no le pertenecen, sino que también representan una gran herramienta geopolítica y económica.

Sobre el último punto no nos detendremos ya que estaría comprendido por la formación del mismo movimiento a nivel internacional. Hecho que Haya fue logrando a través de la fundación de diversas “células” en América y Europa.

Admirando la Torre. Conclusiones.

La figura de Víctor Raúl Haya de Torre y la novedad de su movimiento responde al siglo en que América despierta del letargo, abre los ojos y da cuenta del grave peligro que corre si sigue dejando avanzar hasta sus entrañas al imperialismo.

En este artículo la figura de Haya representa el espíritu de época, pero debemos destacar que no es el único que está pensando de esa manera. Manuel Ugarte ha influenciado el pensamiento de Haya con su análisis y lucha contra el imperialismo yanqui. Carlos Montenegro en Bolivia también denunciará el accionar imperialista en su país, al igual que Scalabrini Ortíz en Argentina, entre muchos otros a lo largo de toda la región. Desde México hasta Tierra del Fuego.

De la Torre supo leer su época y los cambios que el nuevo siglo traía, no solo a nivel regional sino también internacional, y sentar sobre ellos las bases de un movimiento nacionalista de carácter americanista y con profundas convicciones antiimperialistas, aunque con el pasar del tiempo, el mismo Haya se las replantearía y traicionaría.

* Imagen de portada: Víctor Raúl Haya de la Torre. Fuente: www.arequipamistipress.com

Bibliografía

De la Torre Haya, V. R. (1927). Por la emancipación de America Latina. Buenos Aires: M. Gleyzer.

De la Torre Haya, V. R. (1928). Del Cuzco salió el nuevo verbo y del Cuzco saldrá la nueva acción. Repertorio Americano, 6-7.

De la Torre Haya, V. R. (2010). El antiimperialismo y el APRA. Lima: Fondo editorial del Congreso del Perú.

Haya De La Torre, V. R. (1927). ¿Qué es el APRA? Repertorio Americano, 131-133.

Koo, T. (1927). El movimiento nacionalista chino. Repertorio Americano, 337-339.

Piñeiro Iñíguez, C. (2006). Pensadores Latinoamericanos del Siglo XX. Ideas, utopía y destino. Buenos Aires, Argentina: Siglo XXI.

Ramos, J. A. (2016). HIstoria de la nacion latinoamericana. Buenos Aires: Peña Lillo.


[1] A propósito del gobierno de Leguía Haya decía, entre tantas cosas, lo siguiente: Leguía gobierna como todos los tiranos, por el soborno o por la muerte. Los que no se rinden a la paga, tienen que rendirse a la sangre. Cuenta para esto con los dineros nacionales que hace inagotables por las combinaciones “financieras” que tienen ya hipotecado al país a los Estados Unidos, y con un pretorianismo rendido e incapaz de ninguna sumisión (De la Torre Haya V. R., 1927).

 Por motivos de extensión de nuestro trabajo no podemos ahondar en el “Oncenio”. Para mayor información puede consultarse: Galíndez, F Los mineros de la Cerro de Pasco. 1900-1930. (un intento de caracterización social y política). Perú.1972 y AA. VV Proceso social del pensamiento peruano. El oncenio de Leguía. Repositorio digital. Universidad Nacional José Faustino Sánchez Carrión.

[2] Al mismo tiempo define los cuatro grandes sectores donde el imperialismo acciona: El “Sector del Caribe”, México, Centro América, Panamá y las Antillas, donde se unen los intereses  directos de la expansión económica y los indirectos de la estrategia militar (…) El segundo sector es el de las “republicas bolivarianas”: Venezuela, Colombia, Ecuador, Perú, Bolivia (…) se haya aún en el periodo de empréstitos, de la concesión, del tratado, interviniendo veladamente en la marcha política interior, alentando los despotismos y convirtiéndolos, mediante el apoyo financiero, en agentes del imperialismo. El tercer sector lo constituyen los países donde las condiciones económicas han producido un mayor desarrollo nacional, donde el estado es aún más definido y estable “instrumento de opresión de una clase sobre otra” y donde los proletarios son más organizados y más numerosos: “sector de Chile y los países del Plata”. En estas republicas, campos de mayor influencia del imperialismo británico. (…) El cuarto sector: “sector del Brasil” (…) es el país latinoamericano donde los Estados Unidos tiene mayores inversiones. (De la Torre Haya V. R., 1927, págs. 207-208)

Candela Martínez
Profesora de Filosofía (I.S.F.D. N° 41). Estudiante de la Especialización en Pensamiento Nacional y Latinoamericano de la Universidad Nacional de Lanús (UNLa). Docente a nivel secundario y terciario.
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